Amigos
Coordinar las agendas de un grupo de hombres cuyas edades oscilan entre los 52 y 60 años para un sábado en la tarde, puede ser complicado. Especialmente con los que tienen problemas para negociar tiempos en casa. Pues ayer nos juntamos. La mayoría, casados y con hijos. Uno de ellos se divorción hace tiempo y es fecha que no ha podido avanzar para reconstruír su vida. Ha acudido a terapia profesional. Pero al parecer, el avance no lo ha concretado. Y es que a veces, pasar la página para iniciar una nueva, es algo que nos puede costar mucho. El vodka, la cerveza, el vino y algo de tequila lubrican la conversación. Nadie se pasa de copas, pero nadie está completamente sobrio al cabo de las 9 horas que duró la reunión. No lo puedo garantizar, pero creo que todos los que fuimos bajamos la máscara de "todo está bien" y cada uno comparte al menos un aspecto que nos esta jodiendo. Y aún así se quedan tantas cosas en el tintero. Al terminar los desahogos, ponemos música, mientr...